RELAJARSE EN INTERNET. Septiembre 2009

 

"SENTIR LA CUALIDAD DE LA FLOR"

Meditar es recoger la mente y esto se logra en, primer lugar,
mediante la atención consciente.

Algunos grandes maestros dicen que cada uno de nosotros somos como una flor. Dicen que es necesario cultivar en nosotros la calidad de flor.
Los niños y las personas jóvenes, como no han sufrido demasiado, son todavía bellas flores que pueden ser fuente de alegría y entusiasmo para todos aquellos que están a su lado.
A veces, las circunstancias de la vida nos entristecen y nuestra calidad de flor está cansada y necesita renovarse con agua limpia y aire nuevo.
Si practicamos con ejercicios de respiración y nos relajamos, conseguiremos florecer al instante.
Relajarse y meditar consiste en aportar paz, armonía y alegría a uno mismo y también a los demás.
Para mantener fresca nuestra calidad de flor, debemos de aprender a liberarnos de las tensiones, los problemas y las preocupaciones. Hemos de aprender a sonreír de nuevo.
Cuando las cosas van bien en nuestra vida, también es necesario parar de vez en cuando para saborear el presente y ver con distancia aquellas energías desagradables que puedan acercarse a nosotros.
Detenerse, parar, no significa paralizarse o reprimir, sino, ante todo, restablecer la calma y la paz interior. Observar la respiración es la mejor forma de detenerse y parar como antídoto para el estrés, la infelicidad, el miedo o el enfado.
Si observamos nuestra respiración y recordamos nuestra calidad de flor, cada célula de nuestro cuerpo sonreirá y, en tan sólo unos instantes, el tiempo que toma inspirar y espirar, recuperaremos la fragancia y el frescor de nuestra calidad de flor.
Es necesario practicar hasta que notemos, dentro de nosotros, una verdadera transformación.
EJERCICIO:
LA ROSA DEL CORAZÓN

Al inspirar imagino una bella flor…
Al espirar, siento su fragancia, siento su frescor…

Sitúate en una posición muy cómoda.
Relaja tu cuerpo.
Haces unas cuantas respiraciones profundas y luego sigues tu ritmo natural.
Observa las sensaciones que experimentas al relajar tu cuerpo…
Se consciente de tu respiración tranquila…
Deja que se alejen los pensamientos sin aferrarte a ninguno de ellos.
Cuando te hayas distendido completamente, visualiza mentalmente una montaña…
Para ascender a la cumbre de la montaña hay siete niveles… Puedes verlos en la distancia… y también un camino que asciende en forma de espiral, de izquierda a derecha…
Cuando llegas a la cima de la montaña, observas el maravilloso paisaje que hay a tu alrededor…
Ahí, muy cerca, enfrente de ti, hay una semilla de rosal, cerca de la superficie que se abre paso entre la tierra y germina lentamente… puedes ver cómo echa sus raíces que germinan y se enraízan en la tierra…
Observa cómo el tallo sale a la superficie y va creciendo buscando el sol.
Se va fortaleciendo mientras crece y se cubre de pequeñas hojas verdes.
Aparecen capullos de rosas que, poco a poco, van abriéndose en movimiento circular ascendente, formando casi una espiral, de donde surgen unos pequeños pétalos llenos de colorido que van creciendo y muestran su total belleza, su fragancia, su frescor…
La rosa ofrece toda su belleza.
Visualiza muy bien esta imagen y guárdala en tu corazón. Llévala siempre contigo como símbolo de regalo del ciclo de la vida, del amor y la belleza…
NOTA.- para una mayor comprensión de la técnica de relajación – meditación que imparte Alfonso Acero, consultar su obra:
Colección Los cuatro elementos de Ed. Apóstrofe y
Colección Pensamiento positivo de Ed. Amat.