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"EL MANDALA COMO VIAJE AL CENTRO DEL SER"
Mandala significa círculo en sanscrito y de acuerdo con la filosofía tibetana, representa un diagrama ideal del cosmos.
Se puede utilizar como método de meditación y concentración, como viaje a la ciudad del ser.
Algunas terapeutas, de diversos lugares del mundo, lo utilizan para rituales de protección y sanación. Donde más enraizado está es en algunos nativos norteamericanos.
En las catedrales, cuando observamos los rosetones circulares de sus ventanas, nos recuerdan la armonía laberíntica del mandala.
Carl Gustav Yung, comentaba que los mandalas creados de modo natural en los sueños, en estados meditativos, o en la vida consciente, son en realidad impulsos del inconsciente para sanar el yo interno.
Algunos terapeutas utilizan el mandala en su terapia como herramienta muy valiosa.
Es un método que permite reunir los aspectos de la vida que se hallan diseminados o dispersos y armonizarlos para encontrar el centro (la esencia).
El mandala puede ser muy útil en sesiones de relajación, meditación, crecimiento personal y como forma de expresión artística.
Es una vía que permite, por medio del arte y la concentración, despertar la conciencia.
El mandala abre las puertas de la inspiración, llevándote por el camino de la plenitud y el descubrimiento del centro (la esencia) la unidad del ser.
Mandala significa círculo.
El mandala nos recuerda nuestra relación con el infinito, ese mundo cuyos límites se expanden más allá de nuestros cuerpos y mentes.
El mandala está muy presente en todos los aspectos de la vida.
Los tibetanos creen que el mandala es la matriz o el modelo de un universo perfecto.
EJERCICIO:
Relaja tu cuerpo mientras observas tu respiración y permites que la energía positiva del universo penetre en tu interior. Centras la atención en tu corazón e imaginas que la zona de tu pecha se ensancha más y más…
En el centro de tu pecho visualiza un gran círculo. En realidad ese gran círculo representa el universo y puedes ver tu cuerpo cómodamente sentado en el mismísimo centro de ese universo.
Mientras te relajas tu energía envuelve el espacio que te rodea.
Permite que el ir y venir de tu respiración te sitúe en el centro del universo… Vayas donde vayas estás siempre en el centro del universo. Cada persona vive en su propio círculo sagrado y cada uno de nosotros habita en su propia esfera de energía y de consciencia. Todas las personas estamos interrelacionadas y llenamos el espacio y formamos un gran círculo generado desde el centro de cada átomo de cada ser.
En cada uno de nosotros está representado el universo.
Descansa en silencio desde el centro del círculo sagrado que a ti te representa.
Disfruta de la energía del universo. No existe ningún pensamiento o sentimiento que pueda perturbar tu descanso.
Cualquier cosa que te haga salir de tu centro, respira profundamente y vuelve de nuevo a él.
Recuerda que el centro es equilibrio y el círculo espacio, espacio, serenidad.
* Para una mayor comprensión de la técnica de relajación- meditación que imparte Alfonso Acero, consultar su obra:
Colección los Cinco Elemento de Ed. Apóstrofe.
Colección Pensamiento positivo de Ed. Amat |
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